Con la llegada del buen tiempo nos gusta lucir nuestro cuerpo y por supuesto, también nuestro pelo.
Aunque en esta época del año solemos llevar mucho tiempo el pelo recogido, es cierto, que odiamos encontrarnos pelos sobre nuestros hombros, en la almohada o atrapados en el cepillo.
Cuando esto sucede nos suele entrar el miedo a quedarnos calvos, sin embargo, la caída del cabello no tiene porqué ser siempre un problema de alopecia.



